ManuelManuel escreveu a seguinte publicação Wed, 18 Apr 2018 07:39:55 -0300
La fórmula millonaria de los medicamentos para el cáncer
La campaña No es Sano denuncia en un informe la falta de transparencia en torno a estos tratamientos, que da lugar a que la industria fije los precios "arbitrariamente, en función de la capacidad del mercado de cada país".


La fórmula millonaria de los medicamentos para el cáncer

Imagem/foto

Tobeka Daki fue una activista sudafricana que luchó por el acceso a trastuzumab, un fármaco para el cáncer de mama, y falleció debido a esta enfermedad en noviembre de 2016. A pesar de ser una buena candidata, nunca pudo acceder al tratamiento por su alto precio: un año de tratamiento costaba cinco veces su salario anual. Se desconoce si el tratamiento le hubiese salvado la vida, pero lo que sí se sabe es que se le negó la oportunidad de probarlo. Existe una importante inversión pública en las fases de investigación y en los ensayos clínicos de muchos fármacos para el cáncer. Sin embargo, estos tratamientos son uno de los grupos de medicamentos con precios más altos y que más ingresos generan para la industria farmacéutica. Es una de las principales conclusiones del informe Los medicamentos para el cáncer: altos precios y desigualdad, que publica la campaña No es Sano.

Un ejemplo: el trastuzumab fue apoyado en gran parte por filántropos y fundaciones, y casi el 50% de los ensayos clínicos se realizaron con presupuesto de universidades, centros de investigación o fundaciones sin ánimo de lucro. Hoy es uno de los productos estrella de Roche y ha generado más de 60.000 millones en ventas desde su comercialización. En los casos de alemtuzumab (Sanofi) y bevacizumab (Roche), otros dos fármacos estudiados, el informe revela que el 70% y el 50% de los ensayos clínicos, respectivamente, han sido financiados por universidades, centros de investigación o fundaciones sin ánimo de lucro.

Según el estudio, esta situación se debe a un sistema de propiedad intelectual que deja en manos de las compañías farmacéuticas la fijación de los precios y a un marco regulatorio poco transparente que beneficia a la industria en detrimento del interés público. “El actual sistema de patentes pretende garantizar la recuperación de los recursos invertidos en investigación, pero la realidad es que no podemos conocer esos costes porque son secretos y los datos que se publicitan no tienen en cuenta la inversión pública”, explican desde No es Sano.

#NoEsSano